Carta de Francisco Goldman
Residencias

Queridos amigos:

El 25 de Julio de 2007 Aura Estrada, mi esposa, falleció en la ciudad de México tras haber sufrido un accidente en el mar de una playa del Pacífico. Unos meses antes había cumplido 30 años. Aura llevaba cuatro años viviendo en Nueva York. Había recibido una beca Fulbright para estudiar un doctorado en Letras Hispánicas en Columbia University, pero su sueño era ser escritora.

En el otoño del 2006, mientras cumplía con las obligaciones del doctorado, se matriculó en un programa de maestría en creación literaria en Hunter College. Ahí estudió con los narradores Peter Carey y Colum McCann, y, con una beca Hertog, fue asistente de la premio Nobel de literatura Toni Morrison.

Durantes los últimos años de su vida, Aura publicó cuentos y ensayos en prestigiosas revistas mexicanas, antologías y sitios del Internet. También había comenzado a publicar ensayos en inglés, en Bookforum y, semanas antes de su muerte, en Boston Review.

El día del accidente Aura había pasado la mañana escribiendo en la casa que rentamos. Mientras nos dirigíamos a la playa, me contó lo contenta que estaba con el cuento que estaba escribiendo. Tanto yo como muchos otros sabíamos que Aura tenía un talento excepcional. No sorprende que ella fue la última en creerlo – por desgracia éste suele ser el caso con muchas escritoras jóvenes. En los últimos meses de su vida fue muy emocionante ver cómo Aura iba adquiriendo confianza en sus habilidades de escritora. Estaba a punto de dar pasos importantes.

Aura fue criada en el D.F. por su madre, una profesora y empleada administriva de la UNAM quien llegó a tener tres trabajos simultáneos a fin de darle a su hija las oportunidades que, en México, sólo suelen tener quienes pertenecen a clases sociales más pudientes. Aura nunca desaprevechó esas oportunidades. Pensar que no llegará a ser quien pudo haber sido es devastador. Pero si en su nombre otra mujer joven recibe el apoyo necesario para dedicarse a la literatura, podrá darle continuación al esfuerzo y sueño de Aura de ser escritora.

Es por esto que hemos decidido fundar el Premio Aura Estrada, a ser otorgado cada dos años a una mujer 35 años o menor que escriba en español y resida en México o los Estados Unidos. Aún estamos afinando los detalles, pero sabemos que incluirá un estipendio, oportunidades de publicación, y estancias en residencias para escritores. Ledig House en el estado de Nueva York, la Fundación Ucross en Wyoming, y la de Santa Maddalena en la Toscana han ofrecido estancias a las acreedoras del premio. La revista Granta en español se ha comprometido a publicar a la ganadora. Asimismo, la Feria del Libro de Guadalajara, la más importante del mundo de habla hispana, ha ofrecido anunciar la convocatoria y ser la sede en la que se otorgue el premio. Por fortuna contamos con el apoyo institucional de la Fundación Eje 7 y el Instituto Cultural Mexicano de NY, lo cual nos extenta de impuestos en ambos países. Nuestra meta es recaudar $200,000 dólares para crear un fideicomiso que será administrado por la fundación.

Todos aquéllos quienes conocimos a Aura nunca dudamos que sería una de las voces más importantes de su generación. Con la ayuda de ustedes podremos apoyar las trayectorias de mujeres igualmente talentosas que, al desempeñarse en el medio latinoamericano dominado por hombres, de otra manera tal vez no tendrán oportunidad de prosperar. En ningún otro lugar existe un premio con estas características.

En el presente panfleto encontrarán seleciones breves de los escritos de Aura. Otros de sus escritos aparecen en las páginas en su honor que montó Hunter College: www.hunter.cuny.edu/creativewriting/memoriam/

Por favor consideren hacer un donativo al Premio Aura Estrada.

Muchas gracias, Francisco Goldman